Comissions Obreres de les Illes Balears | 15 de juliol 2024.

17 de octubre Día Internacional de Erradicación contra la Pobreza

    17/10/2016.


    Hace escasos días, el informe elaborado por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en España presentaba un informe demoledor, que podemos resumir en un dato: más de 13 millones de personas viven en nuestro país en riesgo de pobreza y/o  exclusión (el 28,% de la población). De este total, la situación más grave la viven más de 3,5 millones en situación de pobreza severa, es decir por debajo del umbral del 30% de la mediana de la renta, o sea 338,80 ? mensuales para un hogar de una sola persona. Son datos relativos al año 2015, año que, según determinados responsables políticos, es el año de recuperación de los efectos de la crisis. Pero para esos 3 millones de personas la recuperación no llega, es más la pobreza se cronifica y se agudiza.  En Baleares, el 21,7% de la población está en riesgo de pobreza: 239.000 personas, de las cuales unas 42.000 se han incorporado este año 2015 a formar parte del grupo. Las conclusiones del  estudio son idénticas a las de otros informes. Y las soluciones no llegan.

    Desde CCOO hemos reclamado en múltiples ocasiones un Pacto de Estado contra la Pobreza; y hemos presentado propuestas tendentes a reforzar el sistema de protección social, entre ellas la Prestación de Ingresos Mínimos. Nuestra prioridad es cubrir, desde una visión unitaria y universal, las lagunas que presentan los distintos instrumentos existentes (desempleo y prestaciones de las Comunidades Autónomas), priorizando los colectivos en mayor riesgo: desempleados sin prestaciones, familias con hijos menores a  cargo, hogares sin ingresos o  con carencia material severa,..  Y hemos insistido en que hoy el riesgo de pobreza es un fenómeno asociado a los hogares que sufren el desempleo y el empleo precario. El perfil de la pobreza se modifica, ya que aumenta entre la población joven, que abastece el mercado de trabajos precarios y mal remunerados. Es urgente por tanto, abordar en ese Pacto de Estado contra la Pobreza, mejorar la calidad de los servicios de protección social,  dar una mayor importancia a las políticas activas, mejorar igualmente la  eficacia en la gestión, un mayor desarrollo de los programas de servicios sociales, de atención a la dependencia, de apoyo a las familias, de inclusión social y, sobre todo, en cohesión y solidaridad interterritorial.